El Abadiño arrancó el encuentro con las ideas muy claras frente al Lutxana, sabiendo perfectamente cómo debía plantear el partido. Desde el primer minuto, el equipo se mostró sólido y práctico, golpeando cuando era necesario, despejando sin complicaciones y llevando el balón al área rival con criterio.
El buen trabajo tuvo premio tras un rechace, cuando Adrián Tejeda aprovechó la ocasión para adelantar al Abadiño en el marcador. A partir de ahí y hasta el descanso, el conjunto se mantuvo bien colocado sobre el campo, controlando el juego y sin pasar por momentos de verdadero apuro, neutralizando las llegadas del Lutxana.
En la segunda parte, el Abadiño dio un paso atrás, cediendo más terreno, pero sin llegar a sufrir en exceso gracias a su orden defensivo. Aun así, el equipo no renunció al ataque y dispuso de varias ocasiones claras: Sergio Torre estuvo cerca del gol, Julen Trinidad contó con alguna oportunidad más y Satigui protagonizó una buena acción por banda con un pase atrás que no encontró rematador.
Cuando el partido parecía encaminado a la victoria local, en el último minuto un saque de esquina permitió al Lutxana empatar el encuentro, aprovechando la falta de marca sobre un jugador rival.
Pese al desenlace final, el Abadiño dejó una buena imagen y demostró que supo competir durante los noventa minutos, mostrando solidez, compromiso y una idea clara de juego.